Hace algunos días comentamos en una de nuestras publicaciones en redes sociales, que somos mujeres de este planeta viviendo enclaustradas, que no es lo mismo que encerradas. Conocemos la actualidad coexistiendo con ella, sufriendo y alegrándonos con los acontecimientos que se suceden. Formamos parte de la historia también con nuestro derecho a voto como otro ciudadano, y ejercemos el mismo cuando es el momento.

Orantes y pensantes, así pasamos por la realidad ofreciendo nuestras horas en pro de un mundo para el mundo con Cristo. Trabajamos, como unas vecinas más en lo que se conoce como régimen de autónomos, con la obligación y responsabilidad de pagar mensualmente a la Seguridad Social como cualquier contribuyente.

En los tiempos de recreación es cuando tenemos un momento para comentar la coetaneidad, las noticias que más nos preocupan o llaman nuestra atención. Con pensamiento crítico y la Palabra de Dios siempre en nuestras mentes y corazones, intercambiamos opiniones sobre lo que nos ha tocado vivir.

Existimos en este tiempo, aquí y ahora, siendo mujeres de la actualidad. Con aplicaciones móviles que nos permiten estar más y mejor conectadas con familiares y otras hermanas de la Orden y con acceso sensato a internet.

La pandemia, las guerras del mundo o las propias legislaciones de nuestro país nos afectan directamente como a ti. Reflexionamos y las ponemos en súplica al Señor con nuestra esperanza siempre puesta en Él.