Pentecostés, dentro del cristianismo, conmemora el día en que los Apóstoles recibieron al Espíritu Santo. Su origen se remonta a una antigua fiesta agrícola en la que se celebraban los primeros frutos de la cosecha. Para el pueblo judío, esta celebración también marca el momento en que Dios entregó la Ley a Moisés en el monte Sinaí.

Significado de Pentecostés

Esta fiesta marca el cierre del Círculo Pascual, poniendo fin al tiempo pascual. También representa el cumplimiento de la promesa de Jesucristo, quien anunció que el Padre enviaría al Espíritu Santo para guiar a los Apóstoles en su misión evangelizadora. Pentecostés subraya la conexión entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la Venida del Espíritu Santo.

¿Quién es el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Santísima Trinidad.

Dones del Espíritu Santo

El don de sabiduría asiste y apoya en el camino de la vida. Es el maestro interior que hace sabio el corazón de los sencillos y lo abre para acoger la palabra de Jesucristo.

El entendimiento ayuda a descubrir la voluntad de Dios, permitiendo comprender mejor sus planes y propósitos.

El don de ciencia no se refiere al conocimiento intelectual, sino a la experiencia viva de Dios en Jesucristo. Enseña las palabras de Jesús, las graba en el corazón, las recuerda y educa para una vida cristiana.

El consejo se manifiesta a través de la Palabra de Dios, como una guía espiritual que ilumina el camino.

La fortaleza es el don que da constancia en la fe, resistencia frente al mal y valor para dar testimonio de Cristo con palabras y obras.

La piedad orienta las intenciones y acciones hacia Dios y hacia los demás, según el pensamiento divino. Se contrapone a la impiedad, frecuentemente descrita en los Salmos y los libros sapienciales.

El santo temor de Dios no es miedo, sino una actitud espiritual de quien, sintiéndose amado por Dios, no puede vivir fuera de su Alianza.

Vivamos este Pentecostés, en un mismo espíritu, en armonía, y oremos hasta ser inundados del Espíritu Santo.